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domingo, 8 de agosto de 2010
Conecta con Tus Emociones y Valora lo que tienes
Me conectó con mis emociones y sentimientos reprimidos. Por primera vez desde que era niño fui capaz de llorar. Sobrevivir a esta grave enfermedad me transformó. Me hizo ver la vida como un regalo. Cambié mi escala de valores y prioridades. Abandoné el control y me permití ser diferente. Ya no llevo una existencia puramente materialista. Me he dado cuenta de que las cosas esenciales de la vida son las que no se ven, pues tan solo pueden sentirse cuando vivimos conectados con nuestro corazón. La felicidad no tiene nada que ver con lo que tenemos ni conseguimos. De ahí que jamás la encontraremos en la posesión de bienes materiales ni en la consecución de logros profesionales. La auténtica felicidad está dentro de nosotros mismos. El reto es aprender a conectar con ella. Por eso ya no me distraigo con prioridades erróneas. Sé que suena a tópico, pero he vuelto a nacer. A mis 50 años he redescubierto la vida".
Quererte a Ti mismo para ser Feliz
A su lado comprendí que yo no era feliz porque no me quería a mí misma. Por eso era tan dependiente del amor y la aprobación ajena. Empecé a mimarme y a verme con otros ojos. Dejé de decirme cosas feas y comencé a sentirme más bonita. Y en la medida que me fui sintiendo mejor conmigo misma, me di cuenta de que este bienestar se multiplicaba cuando amaba a las personas que me rodeaban. Así fue como poco a poco mi egoísmo murió de inanición. Alberto falleció en mis brazos hace casi dos años. Entonces pensé que no sería capaz de soportarlo. Que me marchitaría como una flor a la que le han quitado su agua y su luz. Pero no. Viví el duelo con agradecimiento por la maravillosa vida que pasamos juntos. Él ha sido mi gran maestro y mi gran amor. Junto a él aprendí que nadie ni nada puede hacernos tanto daño como nuestros pensamientos. Y que lo importante no es qué pueden hacer los demás por nosotros, sino qué podemos hacer nosotros por los demás. La vida es tan sabia y generosa que no nos da lo que queremos, sino lo que necesitamos para aprender a ser felices por nosotros mismos. Además, si encuentras el bienestar dentro de ti, todo lo demás viene por añadidura. Y esto que es muy fácil de decir, da para unos cuantos años de aprendizaje. Y por favor, no me creas... Experiméntalo por ti mismo".
sábado, 10 de julio de 2010
Curación Emocional
Nuestras experiencias no son acerca de eventos que nos suceden , son acerca de nuestra reacción a estos eventos . Como reaccionamos a estos eventos? , reaccionando o respondiendo?. Para poder responder sin reaccionar a estos eventos necesitamos liberar emociones negativas porque nos mantienen atascados y paralizados.
Cuando experimentamos emociones negativas nos sentimos miserables , tristes e incluso depresivos. Este estado afecta nuestros sentimientos y también nuestra nuestra salud. Las emociones pueden ser negativas a saber : odio, enojo, envidia o tristeza. Estas son naturales , sin embargo canalizarlas utilizando técnicas llamadas "autoayuda" apropiadamente nos llevará a sentirnos mejor, ser mas felices y tener mejor salud.
Autoayuda significa que un individio se ayuda a si mismo logrando su desarrollo personal. Existen muchas Terapias alternativas y técnicas que efectivamente nos pueden ayudar y permitirnos avanzar superando nuestros límites. Entre estas las Técnicas de Liberación Emocional - EFT , una técnica de autoayuda probada muy exitosa.
Técnicas de Liberación Emocional
Gary Craig desarrolló las Técnicas de Liberación Emocional durante 1990. Esta técnica es utilizada cuando queremos equilibrar emociones negativas y simplifica TFT (Terapia del Campo del Pensamiento) , creada por Rogers Callahan.
Las Técnicas de Liberación Emocional establecen que : Toda emoción negativa se desarrolla cuando un individuo atraviesa experiencias negativas. Por lo tanto este va a sentir emociones negativas respondiendo a dicha experiencia y esto va a crear una programación inapropiada dentro de su cuerpo.
Las Técnicas de Liberación Emocional , pueden ser aplicadas en cualquier lugar.
Aprenda como las Técnicas de Liberación Emocional ayudan para
Problemas alimenticios
Adelgazar
Anorexia Pánico y Ansiedad
Depresión
Abuso
Enojo y bronca Miedos
Miedo a las alturas
Miedo de quedarse solo
Manejo del Dolor
Fibromialgia
Dolor de espalda
Enfermedades y adicciones
Dejar de fumar
Alergias
Asthma
Cuando experimentamos emociones negativas nos sentimos miserables , tristes e incluso depresivos. Este estado afecta nuestros sentimientos y también nuestra nuestra salud. Las emociones pueden ser negativas a saber : odio, enojo, envidia o tristeza. Estas son naturales , sin embargo canalizarlas utilizando técnicas llamadas "autoayuda" apropiadamente nos llevará a sentirnos mejor, ser mas felices y tener mejor salud.
Autoayuda significa que un individio se ayuda a si mismo logrando su desarrollo personal. Existen muchas Terapias alternativas y técnicas que efectivamente nos pueden ayudar y permitirnos avanzar superando nuestros límites. Entre estas las Técnicas de Liberación Emocional - EFT , una técnica de autoayuda probada muy exitosa.
Técnicas de Liberación Emocional
Gary Craig desarrolló las Técnicas de Liberación Emocional durante 1990. Esta técnica es utilizada cuando queremos equilibrar emociones negativas y simplifica TFT (Terapia del Campo del Pensamiento) , creada por Rogers Callahan.
Las Técnicas de Liberación Emocional establecen que : Toda emoción negativa se desarrolla cuando un individuo atraviesa experiencias negativas. Por lo tanto este va a sentir emociones negativas respondiendo a dicha experiencia y esto va a crear una programación inapropiada dentro de su cuerpo.
Las Técnicas de Liberación Emocional , pueden ser aplicadas en cualquier lugar.
Aprenda como las Técnicas de Liberación Emocional ayudan para
Problemas alimenticios
Adelgazar
Anorexia Pánico y Ansiedad
Depresión
Abuso
Enojo y bronca Miedos
Miedo a las alturas
Miedo de quedarse solo
Manejo del Dolor
Fibromialgia
Dolor de espalda
Enfermedades y adicciones
Dejar de fumar
Alergias
Asthma
La Liberación Emocional
Emotional Freedom Tecniques en inglés es una terapia alternativa creada por el ingeniero norteamericano Gary Craig quien después de años de búsqueda e investigación halló la manera de desarrollar una técnica eficaz que se pudiera aplicar para resolver con eficacia cualquier tipo de emociones negativas y una amplia gama de enfermedades.
¿Qué buscaba Gary exactamente?
Una terapia eficaz, no invasiva que se convirtiera en una alternativa poderosa a las terapias tradicionales que resultan en muchos casos largas, poco efectivas, dolorosas (al tener que recordar eventos pasados difíciles de procesar) y muchas veces onerosas. Y fue exactamente lo que consiguió cuando pudo poner en orden todas la piezas del rompecabezas.
¿Cómo funciona?
EFT basa su terapia en el “tapping”, es decir en una práctica que consiste en dar golpecitos con las llemas de los dedos en puntos claves del cuerpo llamados meridianos energéticos al tiempo que se repiten unas afirmaciones las cuales son diferentes para cada caso que se desea tratar. Generalmente basta con una sola sesión de tapping para curar la mayoría de los problemas, los hay sin embargo que requieren de dos, tres o más sesiones y son los menos.
La premisa básica de EFT dice así:
“La causa de toda emoción negativa es un trastorno en el sistema energético del cuerpo”
Para entenderlo mejor…
Para comprender mejor la anterior afirmación que es la máxima sobre la cual reposa toda la teoría y práctica de EFT Gary explica la siguiente analogía en el manual básico:
Vamos a suponer que tienes un televisor que funciona perfecto ya que la energía fluye libremente por todo su sistema para llevarte imagen y sonido de primera calidad. Si llegas a introducir un objeto extraño que interrumpa todo ese entramado de cables y circuitos, la imagen se distorsiona o el sonido, o ambos. De igual manera, cuando el flujo energético de nuestro cuerpo se ve interrumpido entonces nuestro cuerpo o nuestras emociones sufrirán un daño que se manifestará en nuestro organismo.
¿Qué trastornos se pueden tratar con EFT?
EFT sirve para todo, en la web oficial en inglés podrás encontrar todo tipo de testimonios. Para darte una idea estos son algunos de los trastornos y problemas que se pueden tratar exitosamente con EFT:
(libera, reduce o elimina)
Dolor
Adicciones
Sobre peso
Problemas de visión
Alergias
Enuresis
Estrés post traumático
Anorexia
Bulimia
Presión sanguínea
Diabetes
Asma
Depresión
Dislexia
Claustrofobia
Miedo a las alturas
Miedo a las arañas
Manejo de la ira
La mayoría de terapias convencionales se centran en revivir recuerdos del pasado que resultan dolorosos para el paciente y además convierte a la terapia en un camino largo y tortuoso. EFT ha descubierto que ese recuerdo, ese evento del pasado causó una ruptura en el sistema energético del cuerpo (como expliqué en el ejemplo del televisor) y por consiguiente es más que suficiente con recuperar ese flujo normal de energía para lograr una sanación.
¿Qué buscaba Gary exactamente?
Una terapia eficaz, no invasiva que se convirtiera en una alternativa poderosa a las terapias tradicionales que resultan en muchos casos largas, poco efectivas, dolorosas (al tener que recordar eventos pasados difíciles de procesar) y muchas veces onerosas. Y fue exactamente lo que consiguió cuando pudo poner en orden todas la piezas del rompecabezas.
¿Cómo funciona?
EFT basa su terapia en el “tapping”, es decir en una práctica que consiste en dar golpecitos con las llemas de los dedos en puntos claves del cuerpo llamados meridianos energéticos al tiempo que se repiten unas afirmaciones las cuales son diferentes para cada caso que se desea tratar. Generalmente basta con una sola sesión de tapping para curar la mayoría de los problemas, los hay sin embargo que requieren de dos, tres o más sesiones y son los menos.
La premisa básica de EFT dice así:
“La causa de toda emoción negativa es un trastorno en el sistema energético del cuerpo”
Para entenderlo mejor…
Para comprender mejor la anterior afirmación que es la máxima sobre la cual reposa toda la teoría y práctica de EFT Gary explica la siguiente analogía en el manual básico:
Vamos a suponer que tienes un televisor que funciona perfecto ya que la energía fluye libremente por todo su sistema para llevarte imagen y sonido de primera calidad. Si llegas a introducir un objeto extraño que interrumpa todo ese entramado de cables y circuitos, la imagen se distorsiona o el sonido, o ambos. De igual manera, cuando el flujo energético de nuestro cuerpo se ve interrumpido entonces nuestro cuerpo o nuestras emociones sufrirán un daño que se manifestará en nuestro organismo.
¿Qué trastornos se pueden tratar con EFT?
EFT sirve para todo, en la web oficial en inglés podrás encontrar todo tipo de testimonios. Para darte una idea estos son algunos de los trastornos y problemas que se pueden tratar exitosamente con EFT:
(libera, reduce o elimina)
Dolor
Adicciones
Sobre peso
Problemas de visión
Alergias
Enuresis
Estrés post traumático
Anorexia
Bulimia
Presión sanguínea
Diabetes
Asma
Depresión
Dislexia
Claustrofobia
Miedo a las alturas
Miedo a las arañas
Manejo de la ira
La mayoría de terapias convencionales se centran en revivir recuerdos del pasado que resultan dolorosos para el paciente y además convierte a la terapia en un camino largo y tortuoso. EFT ha descubierto que ese recuerdo, ese evento del pasado causó una ruptura en el sistema energético del cuerpo (como expliqué en el ejemplo del televisor) y por consiguiente es más que suficiente con recuperar ese flujo normal de energía para lograr una sanación.
Historia de la Felicidad
Historia de la Felicidad
El ser humano siempre ha aspirado a alcanzar la felicidad; de hecho, es un instinto evolutivo que ha permitido a nuestra especie sobrevivir. Y, sin embargo, en cada momento histórico se ha entendido por felicidad algo completamente distinto
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CRISTINA SÁEZ | 10/07/2010 | Actualizada a las 03:31h | Ciudadanos
Para una joven de hoy - en una sociedad industrializadacon todas sus necesidades cubiertas— es posible que tres kilos menos representen la felicidad. Para una del siglo XVII - en una sociedad acostumbrada a la penuria— tres kilos menos podían ser la desgracia. El sentimiento es unánime: todos, de una manera o de otra, pretendemos, aspiramos, deseamos ser felices. Pero la felicidad es un concepto relativo, porque no encontraremos dos personas que sean dichosas exactamente de la misma manera. Sin embargo, si hiciéramos la comparación entre nosotros y nuestros abuelos o nuestros ancestros medievales, la diferencia se convertiría en abismo: a lo largo de la historia la felicidad no ha significado nunca lo mismo, ni nunca ha sido, como ahora, una prioridad.
MÁS INFORMACIÓN
Edición Impresa: HISTORIA DE LA FELICIDAD (cont.II)
Desde que el ser humano pisa la faz de la Tierra ha tratado de algún modo u otro de encontrar la dicha. Y de eso hace ya 400.000 años. Dicen los científicos que si no, no hubiéramos podido sobrevivir. Que si la mayoría de los individuos de la especie no se hubieran sentido satisfechos o no hubieran tratado de conseguirlo, se habrían autodestruido, habrían perdido interés por la procreación y, probablemente, se habrían extinguido. Tratar de ser feliz es un mecanismo evolutivo impreso en nuestros genes.
Y, sin embargo, "el concepto es tan indetermina-do que aunque todo el mundo desee conseguirla, nadie puede decir de forma definitiva y firme qué es lo que realmente desea y persigue", advirtió ya en el siglo XVIII el filósofo alemán Immanuel Kant. No sólo nos resulta complicado definir qué es la felicidad, sino también qué nos hace felices. Hagan la prueba, realicen una pequeña encuesta a su alrededor y pregunten a quienes les rodean qué les hace felices; con toda seguridad, obtendrán tantas respuestas distintas como personas encuestadas.
"Probablemente, las cosas concretas que nos hagan felices sean bastante diferentes de una persona a otra, pero, desde un punto de vista psicológico, el mecanismo es bastante parecido", explica Asun Mena, psicóloga y directora de Quid, una consultoría especializada en estudios sociológicos y mercado. "La felicidad se ha definido de muchas formas, a menudo como un estado de búsqueda y desde perspectivas más dinámicas de la psicología, como la realización del deseo. Y los deseos pueden ser muy distintos, desde estar muy bien con mi familia, hasta unas vacaciones en Bali o que mi empresa vaya bien".
Las personas mayores, para sentirse bien, suelen valorar mucho las relaciones y la seguridad económica, mientras que para los jóvenes tiene más peso su imagen y el grupo al que pertenecen. Incluso a lo largo de la vida experimentamos la felicidad de distinta forma.
Y si esa diferencia es tan importante entre una persona y otra, cuando la comparación es entre periodos históricos distintos la distancia es, sencillamente, sideral. Pongamos por caso a un hidalgo en la España del siglo de oro. Su felicidad "radicaba en su honor, aunque no tuviera qué comer - explica la historiadora y escritora María Pilar Queralt del Hierro, autora deMujeresde vida apasionada (La Esfera de los Libros, 2010)-. En cambio, hoy en día preferimos comer aunque para ello haya que robar, o estafar, o malversar fondos públicos. Para Don Quijote la felicidad consistía en deshacer entuertos, mientras que Tales de Mileto consideraba que sólo se podía ser feliz con un cuerpo y un alma sanos, y fortuna".
Aunque solemos dar por sentado que tenemos derecho a ser felices, se trata de una idea bastante reciente, como explica el historiador Darrin Mc-Mahon en Una historia de la felicidad (Taurus,2005). Es más, esa idea procede de la Ilustración, en el siglo XVIII. Sin embargo, del concepto de felicidad se empezó a hablar mucho mucho antes. La mención más antigua que se conserva es del siglo VIII a. C., y, como ocurrió durante toda la antigüedad, estaba ligada a la tragedia. De llegar, era algo que simplemente sucedía, no se podía hacer nada por conseguirla, de manera que la gente, impotente, esperaba resignada.
De hecho, esa relación entre la dicha y la fortuna marcó el nacimiento de vocablos en la mayoría de las lenguas indoeuropeas para designar este concepto. Happiness proviene del inglés medio happ que significa ocasión, fortuna. El término francés, bonheur,procede de bon (bueno) y heur (suerte o fortuna). En italiano, español, portugués y catalán, felicità,felicidad, felicidade y felicitat derivan del término en latín felix,que a veces significa suerte y, otras, destino. Y, curiosamente, aunque es en los albores de la humanidad cuando se empieza a relacionar la felicidad con el azar, la mayoría de la palabras que surgen para denominar este concepto no aparecen hasta mucho después, hasta la edad media, una época en que la gente era de todo menos feliz en este planeta.
Pongámonos en la piel de un campesino del siglo XI e imaginemos la extrema pobreza, las terribles epidemias, el hambre, las guerras y la violencia, la tiranía... Pocos motivos había para ser feliz, salvo la propia supervivencia - aunque en esas condiciones la supervivencia no parece precisamente el mejor de los destinos— y... Dios. Durante siglos, el cristianismo establecería una asociación, apuntada ya por Aristóteles, entre felicidad y Dios, y la asociaría a paraísos prometidos. En la edad media, todo el mundo tenía derecho no a ser feliz, sino a albergar la esperanza de serlo en otra vida. Y por aquella recompensa las personas soportaban todo tipo de sufrimientos terrenales.
El Renacimiento hace tambalearse este entramado ideológico, porque, en la medida en que - al menos para los intelectuales de la época- el centro del mundo deja de ser Dios, pierde sentido la idea de que la felicidad está en el cielo. Además, los avances tecnológicos del final de la edad media permitieron mejorar determinados aspectos de la calidad de vida de los europeos que les permitieron mirar el mundo y su propia vida desde un prisma distinto. "A partir del humanismo, en el siglo XV, con las corrientes vinculadas a los epicúreos, se vuelve a ligar el placer a la felicidad - apunta la historiadora y escritora María Pilar Queralt-. El humanista, orador, educador y filósofo italiano Lorenzo Valla y más tarde el pensador inglés John Locke, considerado el padre del empirismo y del liberalismo moderno, pensaban que la felicidad era el máximo placer que se podía obtener. En este sentido, es una postura ante la vida mucho más hedonista; y la felicidad empieza a tener un significado más social: es aquel placer o estado placentero que se puede extender a un mayor número de personas".
Ahora imaginemos a ese campesino del siglo XI siete siglos después. Es cierto, en el Renacimiento ya sabe que se puede conseguir la felicidad, pero es probable que ese estado esté reservado sólo a unos privilegiados. En el siglo XVIII se producen notables mejoras en agricultura - mejoran las cosechas y disminuyen las hambrunas—, sanidad y empieza la revolución industrial. La población europea se dispara y ese campesino del siglo XI ve, ahora, como la subsistencia está algo más garantizada. A partir de este momento aspira a alguna cosa más.
Y es entonces cuando surge la idea moderna de felicidad como derecho del individuo. En la Ilustración filósofos como Voltaire y Rousseau afirman que felicidad no es un capricho del destino, ni tampoco un don divino que uno recibe como premio a un buena conducta en vida, sino algo que todos deberíamos alcanzar en la Tierra, aquí y ahora. "El ser humano tiene derecho a ser feliz y es misión del gobernante conseguirlo", puntualiza Queralt. La importancia que se le da a este concepto es tanta que dos textos fundamentales en la política de la época - y también en la actualidad- como son la Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776) y la Declaración de los Derechos del Hombre (Francia, 1789) establecen el derecho a "la felicidad de todos". "Los seres humanos iniciaban una grandiosa búsqueda que todavía continúa", señala McMahon.
¿Quiere esto decir que nuestros antepasados del siglo XIX ya pensaban en términos parecidos a nosotros sobre la felicidad? Pues tampoco, porque los cambios operados en las sociedades occidentales en los últimos 200 años han sido de un calado enorme y nuestra visión del mundo ha variado con ellos. Volvamos al ejemplo del campesino que encontramos anteriormetne en el siglo XI y que habíamos dejado en el siglo XVIII. A mediados del siglo XIX, las condiciones de vida del campo le asegurarían la subsistencia, pero le permitirían salir de la pobreza, por lo que tal vez debería emigrar a la ciudad, donde trabajaría en una fábrica siete días a la semana para asegurar una vida más o menos próspera. Quizás, viviría en unas condiciones que hoy juzgaríamos como próximas a la esclavitud, pero, en aquel momento, posiblemente le acercaran más a su idea de la felicidad. Y es que en la ciudad tendría más acceso a los avances tecnológicos, a una sanidad notablemente mejor y, con suerte, a educación para sus hijos, que, lejos del campo, azotado por enfermedades, tendrían, además, más posibilidades de sobrevivir.
Puede ser que la felicidad sea inalcanzable como dicen muchos, pero es que además, como hemos visto hasta ahora, es mutante a lo largo del tiempo. Y si colocamos la lente sobre nuestro pasado más reciente veremos que los mismo cambios acaecidos durante siglos se han producido también, y en ocasiones de forma acelerada, en el caso de nuestro abuelos y de nuestros padres. Los primeros vivieron épocas de penurias y una guerra civil, y tal vez, su prioridad sería poder vivir con tranquilidad satisfaciendo sus necesidades básicas y alimentar a su familia gracias a un empleo fijo. Tal vez su felicidad se encontraba justo ahí, en ese pequeño negocio o en ese puesto de trabajo para toda la vida, un concepto que hoy parece pertenecer a la noche de los tiempos.
¿Y para nuestros padres? Para ellos - sigamos imaginando-, que tenían resuelta en buena medida la subsistencia gracias a los avances científicos y tecnológicos apabullantes del siglo XX que mejoraron las condiciones sanitarias y la salud, la dicha estaba en mejorar su bienestar y en garantizar unos estudios a los hijos.
Para nosotros, en cambio, las prioridades han cambiado. En el primer mundo, con una esperanza de vida al nacer que prácticamente dobla la de principios de siglo y con las necesidades básicas más que cubiertas, la felicidad, además, está en otras cosas: disfrutar de los placeres de la vida, tender hacia la realización personal... No es casualidad probablemente que la segunda mitad del siglo XX haya visto florecer las aficiones y los hobbies, y posiblemente tampoco lo sea que, con una esperanza de vida que supera los 80 años, la gente tenga bastante claro que una pareja no tiene que ser necesariamente para toda la vida.
Pero, en buena parte, en la segunda mitad del siglo pasado, nuestra felicidad ha tenido que ver con el consumo. Para el filósofo francés Pascal Bruckner, autor del libro La euforia perpetua.Sobre el deber de ser feliz (Tusquets, 2001), el problema es en buena medida que se ha confundido bienestar con felicidad. "Hay una aparición de las nuevas necesidades que tiene que ver con el confort, que son bienes materiales. Y es como si esos bienes se personalizaran de tal manera que nos individualizan, como el ordenador, el iPod, o el móvil".
Desde la década de los 50, la esperanza de vida ha aumentado en cantidad pero también en calidad. La Segunda Guerra Mundial, señala María Pilar Queralt, acabó con los fascismos, y se pensó que quedaba entonces garantizado un mundo libre; se había superado la crisis del 29, por lo que se abrió un periodo de bonanza económica sin precedentes; el auge de la ciencia y la técnica permitía augurar un mundo sin enfermedades y sin distancias. Todo eso propició la sensación de que ya estaba todo conseguido y que aquel era un mundo en el que el esfuerzo no era un mérito, como podía serlo en el siglo XIX. Por ello, "ahora tienes que ser feliz, es casi una obligación".
Se estableció un sistema basado en el incentivo del consumo, en el que el mercado se convertía en una fuerza reguladora de la economía, y la oferta y la demanda se generan mutuamente. Por primera vez en la historia, apareció un sistema de consumo masivo basado en el pleno empleo y en el aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos. Y la felicidad requería, en buena medida, poder consumir. "Se confundía el tener con el ser", opina Queralt.
No obstante, desde comienzos del siglo XXI, para Asun Mena, el concepto de felicidad en los países occidentales está cambiando de nuevo, y el consumo no tiene ese papel protagonista, un cambio que, el tiempo lo dirá, posiblemente se esté viendo favorecido por la actual crisis económica. A comienzos de los años 90 aún imperaba el modelo consumista capitalista heredado tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. "La felicidad radicaba en conseguir ser alguien, en tener un estatus y la exigencia social era muy elevada, tanto que a veces teníamos que renunciar a la vida familiar y personal. Antes la trayectoria para llegar a la meta suponía dolor y sacrificio. Se basaba en el consumo, eras feliz si podías consumir". Pero ese modelo consumista, considera esta psicóloga social, se agotó.
En cambio, opina esta psicóloga social, el concepto que la sociedad occidental actual tiene del consumo se está transformando y dirigiendo hacia "ser tú mismo y experimentar. Damos más importancia al viaje que al destino en sí. Sabemos que queremos conseguir algo, pero el cómo lo hagamos es lo importante". Eso, dice Mena, nos causa menos frustración.
Y es que, resume Queralt del Hierro, "el ser humano es cambiante, absorbe su entorno, los avances de su época, nunca puede tener un concepto anclado, estático, aunque se sigue pensando, fundamentalmente, tal y como decía Aristóteles, que para ser feliz había que tener tres clases de bienes: externos, como la riqueza o los honores; del cuerpo, como el placer y la salud; y del alma, como la contemplación y la sabiduría. La relación entre esos tres elementos en cada época cobra un valor diferente y se adapta para llegar al equilibrio. En historia, te das cuenta de que la felicidad es una posición ante la vida".
El ser humano siempre ha aspirado a alcanzar la felicidad; de hecho, es un instinto evolutivo que ha permitido a nuestra especie sobrevivir. Y, sin embargo, en cada momento histórico se ha entendido por felicidad algo completamente distinto
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CRISTINA SÁEZ | 10/07/2010 | Actualizada a las 03:31h | Ciudadanos
Para una joven de hoy - en una sociedad industrializadacon todas sus necesidades cubiertas— es posible que tres kilos menos representen la felicidad. Para una del siglo XVII - en una sociedad acostumbrada a la penuria— tres kilos menos podían ser la desgracia. El sentimiento es unánime: todos, de una manera o de otra, pretendemos, aspiramos, deseamos ser felices. Pero la felicidad es un concepto relativo, porque no encontraremos dos personas que sean dichosas exactamente de la misma manera. Sin embargo, si hiciéramos la comparación entre nosotros y nuestros abuelos o nuestros ancestros medievales, la diferencia se convertiría en abismo: a lo largo de la historia la felicidad no ha significado nunca lo mismo, ni nunca ha sido, como ahora, una prioridad.
MÁS INFORMACIÓN
Edición Impresa: HISTORIA DE LA FELICIDAD (cont.II)
Desde que el ser humano pisa la faz de la Tierra ha tratado de algún modo u otro de encontrar la dicha. Y de eso hace ya 400.000 años. Dicen los científicos que si no, no hubiéramos podido sobrevivir. Que si la mayoría de los individuos de la especie no se hubieran sentido satisfechos o no hubieran tratado de conseguirlo, se habrían autodestruido, habrían perdido interés por la procreación y, probablemente, se habrían extinguido. Tratar de ser feliz es un mecanismo evolutivo impreso en nuestros genes.
Y, sin embargo, "el concepto es tan indetermina-do que aunque todo el mundo desee conseguirla, nadie puede decir de forma definitiva y firme qué es lo que realmente desea y persigue", advirtió ya en el siglo XVIII el filósofo alemán Immanuel Kant. No sólo nos resulta complicado definir qué es la felicidad, sino también qué nos hace felices. Hagan la prueba, realicen una pequeña encuesta a su alrededor y pregunten a quienes les rodean qué les hace felices; con toda seguridad, obtendrán tantas respuestas distintas como personas encuestadas.
"Probablemente, las cosas concretas que nos hagan felices sean bastante diferentes de una persona a otra, pero, desde un punto de vista psicológico, el mecanismo es bastante parecido", explica Asun Mena, psicóloga y directora de Quid, una consultoría especializada en estudios sociológicos y mercado. "La felicidad se ha definido de muchas formas, a menudo como un estado de búsqueda y desde perspectivas más dinámicas de la psicología, como la realización del deseo. Y los deseos pueden ser muy distintos, desde estar muy bien con mi familia, hasta unas vacaciones en Bali o que mi empresa vaya bien".
Las personas mayores, para sentirse bien, suelen valorar mucho las relaciones y la seguridad económica, mientras que para los jóvenes tiene más peso su imagen y el grupo al que pertenecen. Incluso a lo largo de la vida experimentamos la felicidad de distinta forma.
Y si esa diferencia es tan importante entre una persona y otra, cuando la comparación es entre periodos históricos distintos la distancia es, sencillamente, sideral. Pongamos por caso a un hidalgo en la España del siglo de oro. Su felicidad "radicaba en su honor, aunque no tuviera qué comer - explica la historiadora y escritora María Pilar Queralt del Hierro, autora deMujeresde vida apasionada (La Esfera de los Libros, 2010)-. En cambio, hoy en día preferimos comer aunque para ello haya que robar, o estafar, o malversar fondos públicos. Para Don Quijote la felicidad consistía en deshacer entuertos, mientras que Tales de Mileto consideraba que sólo se podía ser feliz con un cuerpo y un alma sanos, y fortuna".
Aunque solemos dar por sentado que tenemos derecho a ser felices, se trata de una idea bastante reciente, como explica el historiador Darrin Mc-Mahon en Una historia de la felicidad (Taurus,2005). Es más, esa idea procede de la Ilustración, en el siglo XVIII. Sin embargo, del concepto de felicidad se empezó a hablar mucho mucho antes. La mención más antigua que se conserva es del siglo VIII a. C., y, como ocurrió durante toda la antigüedad, estaba ligada a la tragedia. De llegar, era algo que simplemente sucedía, no se podía hacer nada por conseguirla, de manera que la gente, impotente, esperaba resignada.
De hecho, esa relación entre la dicha y la fortuna marcó el nacimiento de vocablos en la mayoría de las lenguas indoeuropeas para designar este concepto. Happiness proviene del inglés medio happ que significa ocasión, fortuna. El término francés, bonheur,procede de bon (bueno) y heur (suerte o fortuna). En italiano, español, portugués y catalán, felicità,felicidad, felicidade y felicitat derivan del término en latín felix,que a veces significa suerte y, otras, destino. Y, curiosamente, aunque es en los albores de la humanidad cuando se empieza a relacionar la felicidad con el azar, la mayoría de la palabras que surgen para denominar este concepto no aparecen hasta mucho después, hasta la edad media, una época en que la gente era de todo menos feliz en este planeta.
Pongámonos en la piel de un campesino del siglo XI e imaginemos la extrema pobreza, las terribles epidemias, el hambre, las guerras y la violencia, la tiranía... Pocos motivos había para ser feliz, salvo la propia supervivencia - aunque en esas condiciones la supervivencia no parece precisamente el mejor de los destinos— y... Dios. Durante siglos, el cristianismo establecería una asociación, apuntada ya por Aristóteles, entre felicidad y Dios, y la asociaría a paraísos prometidos. En la edad media, todo el mundo tenía derecho no a ser feliz, sino a albergar la esperanza de serlo en otra vida. Y por aquella recompensa las personas soportaban todo tipo de sufrimientos terrenales.
El Renacimiento hace tambalearse este entramado ideológico, porque, en la medida en que - al menos para los intelectuales de la época- el centro del mundo deja de ser Dios, pierde sentido la idea de que la felicidad está en el cielo. Además, los avances tecnológicos del final de la edad media permitieron mejorar determinados aspectos de la calidad de vida de los europeos que les permitieron mirar el mundo y su propia vida desde un prisma distinto. "A partir del humanismo, en el siglo XV, con las corrientes vinculadas a los epicúreos, se vuelve a ligar el placer a la felicidad - apunta la historiadora y escritora María Pilar Queralt-. El humanista, orador, educador y filósofo italiano Lorenzo Valla y más tarde el pensador inglés John Locke, considerado el padre del empirismo y del liberalismo moderno, pensaban que la felicidad era el máximo placer que se podía obtener. En este sentido, es una postura ante la vida mucho más hedonista; y la felicidad empieza a tener un significado más social: es aquel placer o estado placentero que se puede extender a un mayor número de personas".
Ahora imaginemos a ese campesino del siglo XI siete siglos después. Es cierto, en el Renacimiento ya sabe que se puede conseguir la felicidad, pero es probable que ese estado esté reservado sólo a unos privilegiados. En el siglo XVIII se producen notables mejoras en agricultura - mejoran las cosechas y disminuyen las hambrunas—, sanidad y empieza la revolución industrial. La población europea se dispara y ese campesino del siglo XI ve, ahora, como la subsistencia está algo más garantizada. A partir de este momento aspira a alguna cosa más.
Y es entonces cuando surge la idea moderna de felicidad como derecho del individuo. En la Ilustración filósofos como Voltaire y Rousseau afirman que felicidad no es un capricho del destino, ni tampoco un don divino que uno recibe como premio a un buena conducta en vida, sino algo que todos deberíamos alcanzar en la Tierra, aquí y ahora. "El ser humano tiene derecho a ser feliz y es misión del gobernante conseguirlo", puntualiza Queralt. La importancia que se le da a este concepto es tanta que dos textos fundamentales en la política de la época - y también en la actualidad- como son la Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776) y la Declaración de los Derechos del Hombre (Francia, 1789) establecen el derecho a "la felicidad de todos". "Los seres humanos iniciaban una grandiosa búsqueda que todavía continúa", señala McMahon.
¿Quiere esto decir que nuestros antepasados del siglo XIX ya pensaban en términos parecidos a nosotros sobre la felicidad? Pues tampoco, porque los cambios operados en las sociedades occidentales en los últimos 200 años han sido de un calado enorme y nuestra visión del mundo ha variado con ellos. Volvamos al ejemplo del campesino que encontramos anteriormetne en el siglo XI y que habíamos dejado en el siglo XVIII. A mediados del siglo XIX, las condiciones de vida del campo le asegurarían la subsistencia, pero le permitirían salir de la pobreza, por lo que tal vez debería emigrar a la ciudad, donde trabajaría en una fábrica siete días a la semana para asegurar una vida más o menos próspera. Quizás, viviría en unas condiciones que hoy juzgaríamos como próximas a la esclavitud, pero, en aquel momento, posiblemente le acercaran más a su idea de la felicidad. Y es que en la ciudad tendría más acceso a los avances tecnológicos, a una sanidad notablemente mejor y, con suerte, a educación para sus hijos, que, lejos del campo, azotado por enfermedades, tendrían, además, más posibilidades de sobrevivir.
Puede ser que la felicidad sea inalcanzable como dicen muchos, pero es que además, como hemos visto hasta ahora, es mutante a lo largo del tiempo. Y si colocamos la lente sobre nuestro pasado más reciente veremos que los mismo cambios acaecidos durante siglos se han producido también, y en ocasiones de forma acelerada, en el caso de nuestro abuelos y de nuestros padres. Los primeros vivieron épocas de penurias y una guerra civil, y tal vez, su prioridad sería poder vivir con tranquilidad satisfaciendo sus necesidades básicas y alimentar a su familia gracias a un empleo fijo. Tal vez su felicidad se encontraba justo ahí, en ese pequeño negocio o en ese puesto de trabajo para toda la vida, un concepto que hoy parece pertenecer a la noche de los tiempos.
¿Y para nuestros padres? Para ellos - sigamos imaginando-, que tenían resuelta en buena medida la subsistencia gracias a los avances científicos y tecnológicos apabullantes del siglo XX que mejoraron las condiciones sanitarias y la salud, la dicha estaba en mejorar su bienestar y en garantizar unos estudios a los hijos.
Para nosotros, en cambio, las prioridades han cambiado. En el primer mundo, con una esperanza de vida al nacer que prácticamente dobla la de principios de siglo y con las necesidades básicas más que cubiertas, la felicidad, además, está en otras cosas: disfrutar de los placeres de la vida, tender hacia la realización personal... No es casualidad probablemente que la segunda mitad del siglo XX haya visto florecer las aficiones y los hobbies, y posiblemente tampoco lo sea que, con una esperanza de vida que supera los 80 años, la gente tenga bastante claro que una pareja no tiene que ser necesariamente para toda la vida.
Pero, en buena parte, en la segunda mitad del siglo pasado, nuestra felicidad ha tenido que ver con el consumo. Para el filósofo francés Pascal Bruckner, autor del libro La euforia perpetua.Sobre el deber de ser feliz (Tusquets, 2001), el problema es en buena medida que se ha confundido bienestar con felicidad. "Hay una aparición de las nuevas necesidades que tiene que ver con el confort, que son bienes materiales. Y es como si esos bienes se personalizaran de tal manera que nos individualizan, como el ordenador, el iPod, o el móvil".
Desde la década de los 50, la esperanza de vida ha aumentado en cantidad pero también en calidad. La Segunda Guerra Mundial, señala María Pilar Queralt, acabó con los fascismos, y se pensó que quedaba entonces garantizado un mundo libre; se había superado la crisis del 29, por lo que se abrió un periodo de bonanza económica sin precedentes; el auge de la ciencia y la técnica permitía augurar un mundo sin enfermedades y sin distancias. Todo eso propició la sensación de que ya estaba todo conseguido y que aquel era un mundo en el que el esfuerzo no era un mérito, como podía serlo en el siglo XIX. Por ello, "ahora tienes que ser feliz, es casi una obligación".
Se estableció un sistema basado en el incentivo del consumo, en el que el mercado se convertía en una fuerza reguladora de la economía, y la oferta y la demanda se generan mutuamente. Por primera vez en la historia, apareció un sistema de consumo masivo basado en el pleno empleo y en el aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos. Y la felicidad requería, en buena medida, poder consumir. "Se confundía el tener con el ser", opina Queralt.
No obstante, desde comienzos del siglo XXI, para Asun Mena, el concepto de felicidad en los países occidentales está cambiando de nuevo, y el consumo no tiene ese papel protagonista, un cambio que, el tiempo lo dirá, posiblemente se esté viendo favorecido por la actual crisis económica. A comienzos de los años 90 aún imperaba el modelo consumista capitalista heredado tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. "La felicidad radicaba en conseguir ser alguien, en tener un estatus y la exigencia social era muy elevada, tanto que a veces teníamos que renunciar a la vida familiar y personal. Antes la trayectoria para llegar a la meta suponía dolor y sacrificio. Se basaba en el consumo, eras feliz si podías consumir". Pero ese modelo consumista, considera esta psicóloga social, se agotó.
En cambio, opina esta psicóloga social, el concepto que la sociedad occidental actual tiene del consumo se está transformando y dirigiendo hacia "ser tú mismo y experimentar. Damos más importancia al viaje que al destino en sí. Sabemos que queremos conseguir algo, pero el cómo lo hagamos es lo importante". Eso, dice Mena, nos causa menos frustración.
Y es que, resume Queralt del Hierro, "el ser humano es cambiante, absorbe su entorno, los avances de su época, nunca puede tener un concepto anclado, estático, aunque se sigue pensando, fundamentalmente, tal y como decía Aristóteles, que para ser feliz había que tener tres clases de bienes: externos, como la riqueza o los honores; del cuerpo, como el placer y la salud; y del alma, como la contemplación y la sabiduría. La relación entre esos tres elementos en cada época cobra un valor diferente y se adapta para llegar al equilibrio. En historia, te das cuenta de que la felicidad es una posición ante la vida".
domingo, 13 de junio de 2010
Caminos de Felicidad
BASATE EN LA EXPERIENCIA DE OTROS:
Busca un modelo, aprovecha la experiencia de otras personas, busca consejos. Hay mucho camino que otras personas han recorrido y por tanto, nos pueden servir para fortalecernos como personas, no lo desaproveches.
PONTE METAS:
Para alcanzar tu objetivo final tienes que poner metas concretas, con plazos de tiempo. Por ejemplo, si quieres mejorar tu CV y quieres estudiar inglés, plasma la meta en un cuaderno o archivo de tu computadora y has seguimiento, sé metódica.
CUIDA TU SALUD:
Sin salud no hay nada. No basta que tengas metas claras si para ello sacrificas tu salud y no puedes rendir el máximo de tu capacidad. Hazte un chequeo anual donde puedas ver el estado de tu salud.
HAS EJERCICIO:
Cuesta muchas veces pero es la mejor forma de mantenerte sano y en tu peso ideal.
CUIDA TU APARIENCIA: arreglarte, estar limpio y ordenado levantará mucho tu autoestima, si tú no te quieres, ¿quién lo hará?, no busques primero que te amen o quieran, hazlo tu primero y eso se verá al resto.
ARMA REDES:
Lo mejor para poder superarte y alcanzar tus objetivos es tener redes sociales que lo favorezcan, trata de integrarte a grupos donde puedas participar activamente y conozcas personas que te puedan dar una manito cuando lo necesites.
BRILLA, BRILLA, BRILLA:
Una vez que has analizado en que eres bueno, en que destacas, hazte la firme promesa de destacar en todos los lugares donde vayas, sé especialista, promociónate, has tu página Web, tu foro, espacio, etc.
Aprende Felicidad
Acercate a los Mejores
Busca un modelo, aprovecha la experiencia de otras personas, busca consejos. Hay mucho camino que otras personas han recorrido y por tanto, nos pueden servir para fortalecernos como personas, no lo desaproveches.
PONTE METAS:
Para alcanzar tu objetivo final tienes que poner metas concretas, con plazos de tiempo. Por ejemplo, si quieres mejorar tu CV y quieres estudiar inglés, plasma la meta en un cuaderno o archivo de tu computadora y has seguimiento, sé metódica.
CUIDA TU SALUD:
Sin salud no hay nada. No basta que tengas metas claras si para ello sacrificas tu salud y no puedes rendir el máximo de tu capacidad. Hazte un chequeo anual donde puedas ver el estado de tu salud.
HAS EJERCICIO:
Cuesta muchas veces pero es la mejor forma de mantenerte sano y en tu peso ideal.
CUIDA TU APARIENCIA: arreglarte, estar limpio y ordenado levantará mucho tu autoestima, si tú no te quieres, ¿quién lo hará?, no busques primero que te amen o quieran, hazlo tu primero y eso se verá al resto.
ARMA REDES:
Lo mejor para poder superarte y alcanzar tus objetivos es tener redes sociales que lo favorezcan, trata de integrarte a grupos donde puedas participar activamente y conozcas personas que te puedan dar una manito cuando lo necesites.
BRILLA, BRILLA, BRILLA:
Una vez que has analizado en que eres bueno, en que destacas, hazte la firme promesa de destacar en todos los lugares donde vayas, sé especialista, promociónate, has tu página Web, tu foro, espacio, etc.
Aprende Felicidad
Acercate a los Mejores
No a la Codicia
“No acumuléis para vosotros tesoros en la tierra, que la polilla y el orín corroen y los ladrones desentierran y roban. Acumulad tesoros en el Cielo, donde ni la polilla ni el orín los corroen, y donde los ladrones no excavan ni roban; pues donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
13. “Las luces del cuerpo son los ojos. Por eso, si ves con claridad, todo tu cuerpo estará lleno de luz. Pero si te faltan los ojos o si ellos están nublados, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Si, pues, la luz que hay en ti es tiniebla, ¡cuán grandes serán las tinieblas!
14. “Nadie puede servir a dos señores. O bien odiará al uno y amará al otro; o bien, adhiriéndose al uno, despreciará al otro. No podéis servir al mismo tiempo a Dios y a Mammon [la riqueza]
13. “Las luces del cuerpo son los ojos. Por eso, si ves con claridad, todo tu cuerpo estará lleno de luz. Pero si te faltan los ojos o si ellos están nublados, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Si, pues, la luz que hay en ti es tiniebla, ¡cuán grandes serán las tinieblas!
14. “Nadie puede servir a dos señores. O bien odiará al uno y amará al otro; o bien, adhiriéndose al uno, despreciará al otro. No podéis servir al mismo tiempo a Dios y a Mammon [la riqueza]
No acumules tesoros: No a la Codicia
No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Que los hombres no junten tesoros en la tierra. Esta escena recuerda una de aquellas casas de Palestina, y probablemente pobres, donde la costumbre era guardar en cofres y arcones, telas, trajes, tejidos valiosos; también en lugares más disimulados de la casa, y hasta ocultas en tierra y guardadas en cajas o en jarras, como esas de Qumrán, donde se guardaban cosas valiosas: monedas, joyas, lo mismo que alimentos y todo tipo de grano. Todo esto guardado con esmero está expuesto a la pérdida o destrucción.
Dice Jesús, donde la polilla y la herrumbre los consumen, La polilla acribilla los tejidos, se lee en el evangelio de san Lucas12:23, la herrumbre los tesoros metálicos, es decir son elementos que causan corrupción, erosión, destrucción. Por fuera también todos esos tesoros se hallan amenazados, los ladrones perforan las paredes y los roban, y pueden robar fácilmente, horadando las casas palestinas, hechas de argamasa y adobe. ¿Qué fin tiene acumular tanta cosa que parece útil pero es inútil? Hay personas que acumulan riquezas materiales toda su vida y viven miserablemente, cuando mueren son muy ricos, pero esto de nada les sirve.
Pero el Señor, no pretende que no tengamos un cuidado prudente de las cosa materiales que necesitamos para vivir, sino que lo material ocupe en nuestras vidas el lugar que necesita, y que no perdamos de vista los aspectos espirituales, es decir, feliz aquel que cuidando las cosa terrenas, pone su principal cuidado en las cosas de Dios. Si cuidamos la cosas de Dios, el cuidará las nuestras.
Dice Jesús: Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Para seguridad hay que atesorar valores en el cielo. Se lee en los apócrifos Salmos de Salomón: El que obra la justicia atesora vida para sí mismo junto a Dios. Y en el apócrifo Testamento de Leví (13:5) se lee: Haced justicia, hijos míos, sobre la tierra, para que tengáis un tesoro en el cielo.
Dice el Señor; Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón. Para atesorar en el cielo hay que tener allí el corazón, allí esta el amor de Dios, el verdadero tesoro. No son nuestras riquezas materiales, las joyas, el dinero, la fama y las posesiones, los valores en que se fijará el Señor, con ninguno de ellos se compra la gracia, sin embargo hay otros valores que podemos adquirir sin gastar un centavo como atesorar valores espirituales “Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente". Mt 9, 35-10, 8, Los valores del cielo, se adquieren con las buenas obras, con la oración y con la práctica de las virtudes de la fe, la caridad y la esperanza.
La lámpara del cuerpo es el ojo. La lámpara que alumbra al cuerpo es el ojo. Cuando está sano, el ojo realiza su función, normalmente todo el cuerpo se ve inundado del beneficio de la luz: Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará iluminado Pero si está enfermo, malo en sentido físico, inutiliza al hombre, Pero si tu ojo está enfermo, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Se lee en literatura de esa época que se distinguía el camino bueno y malo según que el ojo era bueno o malo, es decir, que el hombre fuese benévolo o envidioso. El ojo malo se utilizaba como sinónimo de ambición, rivalidad, alevosía, egoísmo.
Dice Jesús: Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá! Si la conducta del ser humano está enferma, si ese ojo que es la luz que hay en ti, que debía iluminar con la luz de Jesús la vida moral, es tiniebla, el hombre estará situado en tinieblas morales. Y si lo que es luz es en él tinieblas, ¡cómo será esta moral en él! Llevará al mayor extravío, al hacer poner el corazón en lo que no es el verdadero tesoro (Rom 1:18ss).
Con este tema de la simplicidad y del ojo se describe la integridad, en el sentido de su total y exclusiva obediencia a los mandamientos de Dios; Así el hombre con esta simplicidad permanece en la luz cristiana.
Si tenemos los ojos sucios, veremos primero la mugre, decimos, las cosas se ven según el cristal por donde se mira, si tenemos los ojos limpios, veremos a través de la limpieza. Le pedimos al Señor, que nos regale, ojos que miren sanamente la vida, y un corazón puro, para atesorar buenos sentimientos y así poder vivir con rectitud y sin elementos que lo erosionen.
Oh Jesús, todo los que nos enseña, nos maravilla.
La paz del Señor Sea con Ustedes
Por comprender esto, Gracias Señor
Dice Jesús, donde la polilla y la herrumbre los consumen, La polilla acribilla los tejidos, se lee en el evangelio de san Lucas12:23, la herrumbre los tesoros metálicos, es decir son elementos que causan corrupción, erosión, destrucción. Por fuera también todos esos tesoros se hallan amenazados, los ladrones perforan las paredes y los roban, y pueden robar fácilmente, horadando las casas palestinas, hechas de argamasa y adobe. ¿Qué fin tiene acumular tanta cosa que parece útil pero es inútil? Hay personas que acumulan riquezas materiales toda su vida y viven miserablemente, cuando mueren son muy ricos, pero esto de nada les sirve.
Pero el Señor, no pretende que no tengamos un cuidado prudente de las cosa materiales que necesitamos para vivir, sino que lo material ocupe en nuestras vidas el lugar que necesita, y que no perdamos de vista los aspectos espirituales, es decir, feliz aquel que cuidando las cosa terrenas, pone su principal cuidado en las cosas de Dios. Si cuidamos la cosas de Dios, el cuidará las nuestras.
Dice Jesús: Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Para seguridad hay que atesorar valores en el cielo. Se lee en los apócrifos Salmos de Salomón: El que obra la justicia atesora vida para sí mismo junto a Dios. Y en el apócrifo Testamento de Leví (13:5) se lee: Haced justicia, hijos míos, sobre la tierra, para que tengáis un tesoro en el cielo.
Dice el Señor; Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón. Para atesorar en el cielo hay que tener allí el corazón, allí esta el amor de Dios, el verdadero tesoro. No son nuestras riquezas materiales, las joyas, el dinero, la fama y las posesiones, los valores en que se fijará el Señor, con ninguno de ellos se compra la gracia, sin embargo hay otros valores que podemos adquirir sin gastar un centavo como atesorar valores espirituales “Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente". Mt 9, 35-10, 8, Los valores del cielo, se adquieren con las buenas obras, con la oración y con la práctica de las virtudes de la fe, la caridad y la esperanza.
La lámpara del cuerpo es el ojo. La lámpara que alumbra al cuerpo es el ojo. Cuando está sano, el ojo realiza su función, normalmente todo el cuerpo se ve inundado del beneficio de la luz: Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará iluminado Pero si está enfermo, malo en sentido físico, inutiliza al hombre, Pero si tu ojo está enfermo, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Se lee en literatura de esa época que se distinguía el camino bueno y malo según que el ojo era bueno o malo, es decir, que el hombre fuese benévolo o envidioso. El ojo malo se utilizaba como sinónimo de ambición, rivalidad, alevosía, egoísmo.
Dice Jesús: Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá! Si la conducta del ser humano está enferma, si ese ojo que es la luz que hay en ti, que debía iluminar con la luz de Jesús la vida moral, es tiniebla, el hombre estará situado en tinieblas morales. Y si lo que es luz es en él tinieblas, ¡cómo será esta moral en él! Llevará al mayor extravío, al hacer poner el corazón en lo que no es el verdadero tesoro (Rom 1:18ss).
Con este tema de la simplicidad y del ojo se describe la integridad, en el sentido de su total y exclusiva obediencia a los mandamientos de Dios; Así el hombre con esta simplicidad permanece en la luz cristiana.
Si tenemos los ojos sucios, veremos primero la mugre, decimos, las cosas se ven según el cristal por donde se mira, si tenemos los ojos limpios, veremos a través de la limpieza. Le pedimos al Señor, que nos regale, ojos que miren sanamente la vida, y un corazón puro, para atesorar buenos sentimientos y así poder vivir con rectitud y sin elementos que lo erosionen.
Oh Jesús, todo los que nos enseña, nos maravilla.
La paz del Señor Sea con Ustedes
Por comprender esto, Gracias Señor
Donde Esta Tu Corazón hay esta Tu Logro y Tu Tesoro
Uno consigue lo que quiere donde pone Corazón y Entusiasmo
SER FELIZ, sentirte todo el tiempo en PAZ y alegre
SER FELIZ, sentirte todo el tiempo en PAZ y alegre debe de ser tu propósito dominante cada hora de tu Vida. De eso depende TODO, tu salud, el éxito en tus relaciones, en tus finanzas, en tu trabajo y el tener la calidad y la cantidad de tiempo para disfrutar y compartir tu Bienestar. SER FELIZ debe de ser tu primera meta en la Vida. Algunas personas me dicen que esto es ser egoísta. Sin embargo es tu felicidad, tu PAZ y tu alegría el mejor regalo que le puedes hacer al mundo. ¿Quién quiere recibir tristeza, odio, ira o ansiedad de los demás? Todo el mundo necesita de tu PAZ y de tu Alegría.
Hay muchas maneras de activar tu Alegría:
1. Relacionarte con personas felices, optimistas. Los estados de ánimo son contagiosos. La Energía, la vibración de una persona alegre puede levantar el estado de ánimo de otra.
2. Ten disponible lo que yo llamo una Cajita Mágica de Luz en tu mente, llena de recuerdos lindos del pasado, que al recordarlos activan la parte del cerebro que controla las emociones y el placer. De hecho, este cambio de emoción y vibración en tu cuerpo produce un notable cambio positivo en la química de tu cuerpo.
3. Actúa siempre desde tu corazón al relacionarte con los demás. Edifícales siempre. Nosotros somos animales sociales y es importante sentirnos conectados en la Alegría para poder crear un mundo mejor. Agradece siempre a los demás los pequeños detalles del compartir cotidiano. La gratitud enaltece y levanta el Espíritu.
4. Busca siempre hacer aquello que te hace feliz. Amar tu trabajo es crucial para tu felicidad. ¿No te gusta lo que haces en tu trabajo? Búscale los aspectos positivos, míralo como algo transitorio y reconoce que tú puedes encontrar tu trabajo ideal haciendo lo que te gusta hacer. Agradece tu trabajo actual como el medio que te proporciona el dinero en este momento. Mientras tanto saca tiempo para hacer lo que te encanta: bailar, deportes, cocinar, leer, jardinería, etc... Esto te levanta el Espíritu, hace tu trabajo actual más placentero y te encamina hacia tu ocupación ideal.
5. Fíjate metas de Vida. Crea en tu mente tu Vida exactamente como tú la quieres; tu salud, tus relaciones, tus finanzas, tu trabajo y la calidad y la cantidad de tu tiempo. Haz un Mapa de Prosperidad con láminas de esas metas. Diariamente haz un taller creativo de quince minutos imaginando tu vida como la quieres, hablándote a ti mismo de lo feliz que te sientes, pretendiendo que ya estás viviendo como quieres. Estas profecías positivas te mantienen alegre y te levantan el ánimo porque levantan los niveles de químicos en tu cerebro que te hacen sentir bien. Trátalo y verás. Desenfócate totalmente de aquello que no quieres en tu Vida.
6. Hazte regalos a ti mismo a menudo. Los pequeños placeres de la Vida son importantes. No esperes a que te regalen, hazlo tú. Regálate flores, un paseo a la playa, un helado, un buen libro, una revista y deléitate en ellos. Sé muy amoroso contigo mismo siempre.
7. Pon tu cuerpo en balance - El sólo hecho de enderezar tu cuerpo, elevar tus hombros y caminar un poco más rápido te levantan el ánimo.
Afirma: "Mi primera meta hoy y siempre es SER FELIZ AQUÍ pues para eso he nacido. Gracias... Gracias... Gracias."
En el día de hoy cada vez que te sientas mal cambia tu pensamiento a un momento feliz de tu pasado y quédate ahí 30 segundos. Siente el cambio en tu Energía.
Como Yo pienso siento...
Como Yo siento vibro...
Como yo vibro atraigo...
Hay muchas maneras de activar tu Alegría:
1. Relacionarte con personas felices, optimistas. Los estados de ánimo son contagiosos. La Energía, la vibración de una persona alegre puede levantar el estado de ánimo de otra.
2. Ten disponible lo que yo llamo una Cajita Mágica de Luz en tu mente, llena de recuerdos lindos del pasado, que al recordarlos activan la parte del cerebro que controla las emociones y el placer. De hecho, este cambio de emoción y vibración en tu cuerpo produce un notable cambio positivo en la química de tu cuerpo.
3. Actúa siempre desde tu corazón al relacionarte con los demás. Edifícales siempre. Nosotros somos animales sociales y es importante sentirnos conectados en la Alegría para poder crear un mundo mejor. Agradece siempre a los demás los pequeños detalles del compartir cotidiano. La gratitud enaltece y levanta el Espíritu.
4. Busca siempre hacer aquello que te hace feliz. Amar tu trabajo es crucial para tu felicidad. ¿No te gusta lo que haces en tu trabajo? Búscale los aspectos positivos, míralo como algo transitorio y reconoce que tú puedes encontrar tu trabajo ideal haciendo lo que te gusta hacer. Agradece tu trabajo actual como el medio que te proporciona el dinero en este momento. Mientras tanto saca tiempo para hacer lo que te encanta: bailar, deportes, cocinar, leer, jardinería, etc... Esto te levanta el Espíritu, hace tu trabajo actual más placentero y te encamina hacia tu ocupación ideal.
5. Fíjate metas de Vida. Crea en tu mente tu Vida exactamente como tú la quieres; tu salud, tus relaciones, tus finanzas, tu trabajo y la calidad y la cantidad de tu tiempo. Haz un Mapa de Prosperidad con láminas de esas metas. Diariamente haz un taller creativo de quince minutos imaginando tu vida como la quieres, hablándote a ti mismo de lo feliz que te sientes, pretendiendo que ya estás viviendo como quieres. Estas profecías positivas te mantienen alegre y te levantan el ánimo porque levantan los niveles de químicos en tu cerebro que te hacen sentir bien. Trátalo y verás. Desenfócate totalmente de aquello que no quieres en tu Vida.
6. Hazte regalos a ti mismo a menudo. Los pequeños placeres de la Vida son importantes. No esperes a que te regalen, hazlo tú. Regálate flores, un paseo a la playa, un helado, un buen libro, una revista y deléitate en ellos. Sé muy amoroso contigo mismo siempre.
7. Pon tu cuerpo en balance - El sólo hecho de enderezar tu cuerpo, elevar tus hombros y caminar un poco más rápido te levantan el ánimo.
Afirma: "Mi primera meta hoy y siempre es SER FELIZ AQUÍ pues para eso he nacido. Gracias... Gracias... Gracias."
En el día de hoy cada vez que te sientas mal cambia tu pensamiento a un momento feliz de tu pasado y quédate ahí 30 segundos. Siente el cambio en tu Energía.
Como Yo pienso siento...
Como Yo siento vibro...
Como yo vibro atraigo...
Ver Los Peligros de La Dra JULIE NOREM
Está cansado de que siempre le digan: Alegra esa cara!. ¿Le critican por pensar siempre en lo peor? ¿Le gustaría que todos sus amigos optimistas le dejasen en paz de una vez y entendieran que no puede ser como ellos?
Si su respuesta es sí a cualquiera de estas preguntas puede estar entre los millones de personas que han aprendido a enfrentarse a las presiones de la vida moderna a través del pesimismo defensivo, una estrategia que consiste en pensar siempre lo peor. ¿Y si el tren llega con retraso y no llega a tiempo a esa importante entrevista de trabajo? ¿Y si no conoce a ninguno de los invitados de la fiesta? ¿Y si no sabe la respuesta a ninguna de las preguntas del examen final? La doctora Norem ha demostrado que recrearse en pensamientos negativos puede ayudarle a vivir mejor. En realidad ha descubierto que mucha gente acaba rindiendo menos cuando se la fuerza a pensar en positivo ya que los pensamientos negativos son, a menudo, una estrategia para combatir la ansiedad.
En este libro imprescindible, Norem nos cuenta los casos de muchas personas que han conseguido potenciar los pensamientos negativos para aumentar su autoestima y avanzar con paso firme hacia la materialización de sus objetivos más ambiciosos. Al mismo tiempo nos enseña a mejorar, de una manera más eficaz, la relación entre amigos, de pareja o con los compañeros de trabajo utilizando el pesimismo como arma defensiva en lugar de las tradicionales llamadas al optimismo. Si usted es un pesimista redomado, un optimista a prueba de bomba o una combinación de ambos, la doctora Norem le enseñará como utilizar su particular visión del mundo para triunfar y conseguir que sus preocupaciones le acaben siendo rentables.
Si su respuesta es sí a cualquiera de estas preguntas puede estar entre los millones de personas que han aprendido a enfrentarse a las presiones de la vida moderna a través del pesimismo defensivo, una estrategia que consiste en pensar siempre lo peor. ¿Y si el tren llega con retraso y no llega a tiempo a esa importante entrevista de trabajo? ¿Y si no conoce a ninguno de los invitados de la fiesta? ¿Y si no sabe la respuesta a ninguna de las preguntas del examen final? La doctora Norem ha demostrado que recrearse en pensamientos negativos puede ayudarle a vivir mejor. En realidad ha descubierto que mucha gente acaba rindiendo menos cuando se la fuerza a pensar en positivo ya que los pensamientos negativos son, a menudo, una estrategia para combatir la ansiedad.
En este libro imprescindible, Norem nos cuenta los casos de muchas personas que han conseguido potenciar los pensamientos negativos para aumentar su autoestima y avanzar con paso firme hacia la materialización de sus objetivos más ambiciosos. Al mismo tiempo nos enseña a mejorar, de una manera más eficaz, la relación entre amigos, de pareja o con los compañeros de trabajo utilizando el pesimismo como arma defensiva en lugar de las tradicionales llamadas al optimismo. Si usted es un pesimista redomado, un optimista a prueba de bomba o una combinación de ambos, la doctora Norem le enseñará como utilizar su particular visión del mundo para triunfar y conseguir que sus preocupaciones le acaben siendo rentables.
Julie K. Norem es profesor asociado de psicología en el Wellesley College
Julie K. Norem es profesor asociado de psicología en el Wellesley College. Comenzó en el Wellesley en 1992, y enseña cursos en psicología de la personalidad, métodos de investigación y de género, así como un seminario sobre el optimismo y el pesimismo. Su investigación se centra en las estrategias de la gente utiliza para alcanzar sus objetivos, con énfasis en la estrategia de pesimismo defensivo, y sobre las formas auto-conocimiento adaptación influencias, el rendimiento y las relaciones sociales, especialmente entre aquellos que se sienten como impostores.
Profesor Norem recibió su A.B. en Ciencias de la Conducta de la Universidad de Chicago en 1982, ella y doctorado en Psicología por la Universidad de Michigan en 1987. Fue profesora en la Universidad Northeastern antes de venir a Wellesley.
Dr. Norem ha escrito numerosos capítulos de libros y artículos para revistas científicas, incluyendo trabajos empíricos sobre la base de su propia investigación y revisión teórica y comentario, y ha presentado decenas de trabajos en congresos científicos de todo el país y el extranjero. También ha sido editor asociado de ambos el diario de la investigación en la personalidad y la personalidad y Psicología Social de Examen. Ella se sienta en el consejo editorial de varias revistas científicas, y ha ocupado una variedad de cargos de elección popular y nombrado en la Sociedad de la Personalidad y Psicología Social. Actualmente es miembro fundador y en el Comité Directivo de la Asociación para la Investigación en la personalidad.
Con Blythe M. Clinchy, editó un libro de lecturas titulado "La Psicología de Género y Reader" (Nueva York: New York University Press), que apareció en 1998. Su libro sobre la investigación pesimismo defensivo, titulado "El poder positivo del pensamiento negativo" (Nueva York: Basic Books). se publicará 04 de septiembre 2001.
Profesor Norem recibió su A.B. en Ciencias de la Conducta de la Universidad de Chicago en 1982, ella y doctorado en Psicología por la Universidad de Michigan en 1987. Fue profesora en la Universidad Northeastern antes de venir a Wellesley.
Dr. Norem ha escrito numerosos capítulos de libros y artículos para revistas científicas, incluyendo trabajos empíricos sobre la base de su propia investigación y revisión teórica y comentario, y ha presentado decenas de trabajos en congresos científicos de todo el país y el extranjero. También ha sido editor asociado de ambos el diario de la investigación en la personalidad y la personalidad y Psicología Social de Examen. Ella se sienta en el consejo editorial de varias revistas científicas, y ha ocupado una variedad de cargos de elección popular y nombrado en la Sociedad de la Personalidad y Psicología Social. Actualmente es miembro fundador y en el Comité Directivo de la Asociación para la Investigación en la personalidad.
Con Blythe M. Clinchy, editó un libro de lecturas titulado "La Psicología de Género y Reader" (Nueva York: New York University Press), que apareció en 1998. Su libro sobre la investigación pesimismo defensivo, titulado "El poder positivo del pensamiento negativo" (Nueva York: Basic Books). se publicará 04 de septiembre 2001.
sábado, 12 de junio de 2010
La Dra. Jill Bolte Taylor
La Dra. Jill Bolte Taylor y sus conclusiones sobre su propia experiencia de un derrame cerebral
La Dra. Jill Bolte Taylor es una neuroanatomista estadounidense especializada en el estudio post mortem del cerebro. En diciembre de 1996 sufrió un derrame cerebral en el hemisferio izquierdo de su cerebro , experiencia de la cual tardó 8 años en recuperarse.
Durante su derrame Jill, tuvo una experiencia de conexión con lo profundo -y a mi entender, lo sagrado- y aplicó sus conocimientos sobre la estructura cerebral, sacando conclusiones que cambiaron su vida y, quizás la de muchos otros.
En febrero de 2008 ofreció la siguiente conferencia en el congreso TED, narrando su experiencia y los descubrimientos derivados de ella.
iene un cerebro humano en la mano. Jill Bolte Taylor es una neuroanatomista e intelectual, Dra. de Harvard que se dedicó a estudiar las enfermedades mentales. Taylor se despertó un día con nada más y nada menos que una embolia cerebral, tenía 37 años; estuvo 9 años recuperándose…
El hemisferio izquierdo de su cerebro (el que trae todo el bagaje emocional, el pasado, lo vivido, etc) dejó de funcionar y la Dra. Taylor experimentó el Nirvana.
Wally ayer me pasó dos videos donde la Doctora nos cuenta su experiencia de “autoconocimiento” donde descubrió que “el nirvana se percibe con el hemisferio derecho del cerebro y que siempre está presente para todos nosotros”.
La Dra. se investigó a si misma despues del accidente cerebrovascular.
La experiencia de la Dra. tiene los rasgos de un estado de consciencia alterado que me hace recordar a experiencias conLSD-25, psilocibina, mescalina y meditación que alguna vez experimenté de forma también bastante evoevolucionaria en terminos personales.
Taylor fue considera una de las 100 personas más influyentes del año 2008 por la revista Times (sin que esto signifique demasiado para un mutante galactico, es un dato más)
Les dejo la transcripción al español, aunque el video esta subtitulado, a lo mejor les interesa:
“He dedicado mi vida a estudiar el cerebro porque tengo un hermano que ha sido diagnosticado con un desorden cerebral: esquizofrenia. Y como hermana y científica siempre he querido saber porqué yo puedo cumplir mis sueños, conectarlos a mi realidad y realizarlos y él no, qué ocurre con la esquizofrenia cuando el enfermo no puede conectarlos a ninguna realidad compartida en lugar de convertirlos en delirios?
He dedicado mi vida al estudio de la enfermedad mental severa. Incluso me mudé de Indiana a Boston para trabajar en el laboratorio del dr. Francine Benes, en el Departamento de Psiquiatría de Harvard. En el laboratorio trabajamos para responer a una pregunta: ¿Cuáles son las diferencias biológicas entre los cerebros de personas que se diagnostican como el control normal, en comparación con los cerebros de las personas diagnosticadas de esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo o trastorno bipolar?
Intentamos mapear los microcircuitos cerebrales, cuáles son las células que están comunicándose con otras, mediante qué procedimientos químicos, con qué cantidad de los mismos. En eso trabajo durante el día. Mi tiempo libre lo dedicaba a actuar como defensora de NAMI, la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales.
El 10 de diciembre de 1996 me levanté para descubrir que era yo quien tenía un desorden cerebral. Un vaso sanguíneo explotó en la mitad izquierda de mi cerebro. Y durante horas viví y observé cómo mi cerebro iba deteriorándose, mermando su capacidad para procesar la información. Esa mañana no pude andar, hablar, leer, escribir ni recordar nada. Me convertí en definitiva en un niño en el cuerpo de una mujer.
Si habéis visto alguna vez un cerebro humano sabréis que su morfología muestra la separación entre dos hemisferios. Os he traído uno:
Esto es el lóbulo frontal, esto la parte trasera, de la que cuelga la médula espinal y esta es la forma en que se coloca en mi cráneo. Como véis, es evidente la separación entre dos hemisferios.
Siguiendo una metáfora informática, nuestro hemisferio derecho funciona como un procesador en paralelo. El izquierdo como un procesador de serie.Ambos hemisferios se comunican a través del cuerpo calloso, compuesto por unos 300 millones de fibras axionales. Más allá de esto los dos hemisferios están completamente separados. Debido a que procesan la información de forma diferenciada, cada hemisferio piensa en cosas diferentes, se preocupa por cosas diferentes, y me atrevo a decir, que tiene personalidades muy diferentes.
El hemisferio derecho trata sobre el presente. Es el aquí y ahora. Piensa en imágenes y aprende a través del movimiento de nuestros cuerpos. La información llega en forma de flujos de energía de forma simultánea a través de todos nuestros sistemas sensoriales para estallar en un enorme collage: la impresión sobre el momento presente aparece. Es el responsable del olor, del sabor, el sonido, de lo que sentimos ante el presente.
Soy energía que se conecta a la energía del resto a través de la conciencia de mi hemisferio derecho.Somos seres de energía conectada a través de la conciencia del Somos, en este momento, perfectos, globales, parte del todo, bellos. Parte de un bello todo.
Mi hemisferio izquierdo es un lugar muy distinto, que piensa lineal y metódicamente. Nuestro hemisferio izquierdo tiene que ver con el pasado y el futuro. Nuestro hemisferio izquierdo está diseñado para registrar ese enorme collage del momento presente. Analizando detalles y más detalles, clasificando y organizando toda esa información. Está asociado con todo lo que aprendimos en el pasado, con nuestros proyectos de futuro. Es un hemisferio lingüistico. Su función es hablar contínuamente, establecer un diálogo constante entre mi mundo interior y mi mundo externo. Es la vocecilla que me dice, “Hey, recuerda comprar plátanos antes de llegar a casa, es la inteligencia que calcula a qué temperatura debo poner la lavadora. Pero lo más importante es que es esa voz que me dice “Yo soy”. Cuando lo dice, me convierte en un ser separado, me hago una sola persona sólida separada del flujo de energía a mi alrededor y separada del resto.
Esa fue la parte de mi cerebro que perdió sus funciones la mañana de mi accidente cerebrovascular.
La mañana del accidente me desperté con un dolor que golpeba justo detrás de mi ojo izquierdo. Era un dolor agudo, similar al que produce morder hielo. No estoy acostumbrada a sentir dolor, así que seguí mi habitual rutina. Al levantarme subí a mi máquina de cardiotraining, un máquina para ejercitar todo el cuerpo. Empecé el ejercicio y pronto me di cuenta de que mis manos parecían garras primitivas al agarrarse a las barras. Pensé…es raro…y miré el resto de mi cuerpo pensando….estoy rara, me siento rara. Fue como si mi conciencia se hubiera desplazado fuera de la realidad habitual, a un espacio esotérico en el que me estuviera observando a mi misma teniendo esa experiencia.
Era todo extraño y mi dolor de cabeza iba a peor, así que dejé la máquina y me puse a dar vueltas por la sala. Era como si mi cuerpo estuviera enlenteciéndose, mis pasos volviéndose rígidos, deliberados. No había fluidez y mis percepciones no podían ir más allá de mi misma, de mi propio espacio interior. En el cuarto de baño, de pie y camino a la ducha escuchaba el diálogo en mi cuerpo: “Ok…músculos, contraeros, relajaros”
De golpe perdí equilibrio y quedé contra la pared. Miré mi brazo y me di cuenta de que no podía delimitar los límites de mi cuerpo. No podía definir dónde empezaba y dónde terminaba. De alguna forma, los átomos y moléculas de mi brazo se mezclaban con los átomos y moléculas de la pared. Sólo sentía esa energía. Energía….
Me preguntaba…¿qué me pasa? Y mi cerebro izquierdo no respondía, nada respondía. Era como si alguien, desde un mando a distancia, hubiera pulsado el botón de de silencio. Total….”
El relato de la experiencia sigue, aunque creo que es suficiente para que os hagáis una idea de la importancia de sus conlusiones “existenciales”, en mi opinión, tremendamente respetables (se trata de alguien que ha dedicado su vida al estudio de la neurobiología) :
“Aún sigo viva y he encontrado el Nirvana. Mi imagen del mundo es ahora el de un lugar bello, pacífico, lleno de gente adorable que sabe que vive en ese espacio, que puede elegir vivir conforme a esa parte derecha del cerebro y encontrar esa paz. Esa ha sido mi motivación para recuperarme. He tardado 8 años.
Somos el poder de la vida en el universo, con habilidades manuales y 2 sistemas cognitivos. Tenemos el poder de elegir, en cada momento, cómo estar en el mundo. Puedo centrarme en la conciencia de mi hemisferio derecho, en el que soy fuerza vital, la pura energía que generan mis más de 50 trillones de las bellas moléculas que me componen. Una con todo.
O puedo elegir la guía consciente de mi cerebro izquierdo y convertirme en un individuo único, separado del flujo, separado de todos vosotros, Jill Bolte Taylor, intelectual, neuroanatomista.
¿Qué preferimos?, ¿cuándo? Creo que cuanto más tiempo pasemos según la naturaleza de nuestro cerebro derecho mayor será la paz que proyectemos en el mundo. Y eso es algo que vale la pena.” derecho a la familia humana. Lo cual significa que somos hermanos y hermanas en este planeta, que estamos aquí para hacer del mundo un lugar mejor.
La Dra. Jill Bolte Taylor es una neuroanatomista estadounidense especializada en el estudio post mortem del cerebro. En diciembre de 1996 sufrió un derrame cerebral en el hemisferio izquierdo de su cerebro , experiencia de la cual tardó 8 años en recuperarse.
Durante su derrame Jill, tuvo una experiencia de conexión con lo profundo -y a mi entender, lo sagrado- y aplicó sus conocimientos sobre la estructura cerebral, sacando conclusiones que cambiaron su vida y, quizás la de muchos otros.
En febrero de 2008 ofreció la siguiente conferencia en el congreso TED, narrando su experiencia y los descubrimientos derivados de ella.
iene un cerebro humano en la mano. Jill Bolte Taylor es una neuroanatomista e intelectual, Dra. de Harvard que se dedicó a estudiar las enfermedades mentales. Taylor se despertó un día con nada más y nada menos que una embolia cerebral, tenía 37 años; estuvo 9 años recuperándose…
El hemisferio izquierdo de su cerebro (el que trae todo el bagaje emocional, el pasado, lo vivido, etc) dejó de funcionar y la Dra. Taylor experimentó el Nirvana.
Wally ayer me pasó dos videos donde la Doctora nos cuenta su experiencia de “autoconocimiento” donde descubrió que “el nirvana se percibe con el hemisferio derecho del cerebro y que siempre está presente para todos nosotros”.
La Dra. se investigó a si misma despues del accidente cerebrovascular.
La experiencia de la Dra. tiene los rasgos de un estado de consciencia alterado que me hace recordar a experiencias conLSD-25, psilocibina, mescalina y meditación que alguna vez experimenté de forma también bastante evoevolucionaria en terminos personales.
Taylor fue considera una de las 100 personas más influyentes del año 2008 por la revista Times (sin que esto signifique demasiado para un mutante galactico, es un dato más)
Les dejo la transcripción al español, aunque el video esta subtitulado, a lo mejor les interesa:
“He dedicado mi vida a estudiar el cerebro porque tengo un hermano que ha sido diagnosticado con un desorden cerebral: esquizofrenia. Y como hermana y científica siempre he querido saber porqué yo puedo cumplir mis sueños, conectarlos a mi realidad y realizarlos y él no, qué ocurre con la esquizofrenia cuando el enfermo no puede conectarlos a ninguna realidad compartida en lugar de convertirlos en delirios?
He dedicado mi vida al estudio de la enfermedad mental severa. Incluso me mudé de Indiana a Boston para trabajar en el laboratorio del dr. Francine Benes, en el Departamento de Psiquiatría de Harvard. En el laboratorio trabajamos para responer a una pregunta: ¿Cuáles son las diferencias biológicas entre los cerebros de personas que se diagnostican como el control normal, en comparación con los cerebros de las personas diagnosticadas de esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo o trastorno bipolar?
Intentamos mapear los microcircuitos cerebrales, cuáles son las células que están comunicándose con otras, mediante qué procedimientos químicos, con qué cantidad de los mismos. En eso trabajo durante el día. Mi tiempo libre lo dedicaba a actuar como defensora de NAMI, la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales.
El 10 de diciembre de 1996 me levanté para descubrir que era yo quien tenía un desorden cerebral. Un vaso sanguíneo explotó en la mitad izquierda de mi cerebro. Y durante horas viví y observé cómo mi cerebro iba deteriorándose, mermando su capacidad para procesar la información. Esa mañana no pude andar, hablar, leer, escribir ni recordar nada. Me convertí en definitiva en un niño en el cuerpo de una mujer.
Si habéis visto alguna vez un cerebro humano sabréis que su morfología muestra la separación entre dos hemisferios. Os he traído uno:
Esto es el lóbulo frontal, esto la parte trasera, de la que cuelga la médula espinal y esta es la forma en que se coloca en mi cráneo. Como véis, es evidente la separación entre dos hemisferios.
Siguiendo una metáfora informática, nuestro hemisferio derecho funciona como un procesador en paralelo. El izquierdo como un procesador de serie.Ambos hemisferios se comunican a través del cuerpo calloso, compuesto por unos 300 millones de fibras axionales. Más allá de esto los dos hemisferios están completamente separados. Debido a que procesan la información de forma diferenciada, cada hemisferio piensa en cosas diferentes, se preocupa por cosas diferentes, y me atrevo a decir, que tiene personalidades muy diferentes.
El hemisferio derecho trata sobre el presente. Es el aquí y ahora. Piensa en imágenes y aprende a través del movimiento de nuestros cuerpos. La información llega en forma de flujos de energía de forma simultánea a través de todos nuestros sistemas sensoriales para estallar en un enorme collage: la impresión sobre el momento presente aparece. Es el responsable del olor, del sabor, el sonido, de lo que sentimos ante el presente.
Soy energía que se conecta a la energía del resto a través de la conciencia de mi hemisferio derecho.Somos seres de energía conectada a través de la conciencia del Somos, en este momento, perfectos, globales, parte del todo, bellos. Parte de un bello todo.
Mi hemisferio izquierdo es un lugar muy distinto, que piensa lineal y metódicamente. Nuestro hemisferio izquierdo tiene que ver con el pasado y el futuro. Nuestro hemisferio izquierdo está diseñado para registrar ese enorme collage del momento presente. Analizando detalles y más detalles, clasificando y organizando toda esa información. Está asociado con todo lo que aprendimos en el pasado, con nuestros proyectos de futuro. Es un hemisferio lingüistico. Su función es hablar contínuamente, establecer un diálogo constante entre mi mundo interior y mi mundo externo. Es la vocecilla que me dice, “Hey, recuerda comprar plátanos antes de llegar a casa, es la inteligencia que calcula a qué temperatura debo poner la lavadora. Pero lo más importante es que es esa voz que me dice “Yo soy”. Cuando lo dice, me convierte en un ser separado, me hago una sola persona sólida separada del flujo de energía a mi alrededor y separada del resto.
Esa fue la parte de mi cerebro que perdió sus funciones la mañana de mi accidente cerebrovascular.
La mañana del accidente me desperté con un dolor que golpeba justo detrás de mi ojo izquierdo. Era un dolor agudo, similar al que produce morder hielo. No estoy acostumbrada a sentir dolor, así que seguí mi habitual rutina. Al levantarme subí a mi máquina de cardiotraining, un máquina para ejercitar todo el cuerpo. Empecé el ejercicio y pronto me di cuenta de que mis manos parecían garras primitivas al agarrarse a las barras. Pensé…es raro…y miré el resto de mi cuerpo pensando….estoy rara, me siento rara. Fue como si mi conciencia se hubiera desplazado fuera de la realidad habitual, a un espacio esotérico en el que me estuviera observando a mi misma teniendo esa experiencia.
Era todo extraño y mi dolor de cabeza iba a peor, así que dejé la máquina y me puse a dar vueltas por la sala. Era como si mi cuerpo estuviera enlenteciéndose, mis pasos volviéndose rígidos, deliberados. No había fluidez y mis percepciones no podían ir más allá de mi misma, de mi propio espacio interior. En el cuarto de baño, de pie y camino a la ducha escuchaba el diálogo en mi cuerpo: “Ok…músculos, contraeros, relajaros”
De golpe perdí equilibrio y quedé contra la pared. Miré mi brazo y me di cuenta de que no podía delimitar los límites de mi cuerpo. No podía definir dónde empezaba y dónde terminaba. De alguna forma, los átomos y moléculas de mi brazo se mezclaban con los átomos y moléculas de la pared. Sólo sentía esa energía. Energía….
Me preguntaba…¿qué me pasa? Y mi cerebro izquierdo no respondía, nada respondía. Era como si alguien, desde un mando a distancia, hubiera pulsado el botón de de silencio. Total….”
El relato de la experiencia sigue, aunque creo que es suficiente para que os hagáis una idea de la importancia de sus conlusiones “existenciales”, en mi opinión, tremendamente respetables (se trata de alguien que ha dedicado su vida al estudio de la neurobiología) :
“Aún sigo viva y he encontrado el Nirvana. Mi imagen del mundo es ahora el de un lugar bello, pacífico, lleno de gente adorable que sabe que vive en ese espacio, que puede elegir vivir conforme a esa parte derecha del cerebro y encontrar esa paz. Esa ha sido mi motivación para recuperarme. He tardado 8 años.
Somos el poder de la vida en el universo, con habilidades manuales y 2 sistemas cognitivos. Tenemos el poder de elegir, en cada momento, cómo estar en el mundo. Puedo centrarme en la conciencia de mi hemisferio derecho, en el que soy fuerza vital, la pura energía que generan mis más de 50 trillones de las bellas moléculas que me componen. Una con todo.
O puedo elegir la guía consciente de mi cerebro izquierdo y convertirme en un individuo único, separado del flujo, separado de todos vosotros, Jill Bolte Taylor, intelectual, neuroanatomista.
¿Qué preferimos?, ¿cuándo? Creo que cuanto más tiempo pasemos según la naturaleza de nuestro cerebro derecho mayor será la paz que proyectemos en el mundo. Y eso es algo que vale la pena.” derecho a la familia humana. Lo cual significa que somos hermanos y hermanas en este planeta, que estamos aquí para hacer del mundo un lugar mejor.
miércoles, 9 de junio de 2010
Autosabotaje y Autoengaño
A las personas les cuesta asumir la responsabilidad de sus Propias Vidas
1.- Es muy importante que nuestra vida dependa lo más posible de Nosotros
2.-Que reconozcamos esa responsabilidad
3.-Que decidamos lo que queremos ser
1.- Es muy importante que nuestra vida dependa lo más posible de Nosotros
2.-Que reconozcamos esa responsabilidad
3.-Que decidamos lo que queremos ser
Ana Zabaleta Por qué no conseguimos nuestros Objetivos
Resumen: El autosabotaje es uno de los mayores obstáculos que te detienen en el camino hacia tus objetivos.
Es una pena porque a causa de no creerte capaz o merecedora de tus ilusiones, tú misma te generas los obstáculos necesarios para no conseguirlos.
Nos pasa a todas, tenemos una tendencia al sufrimiento que es esencialmente cultural y nos viene dada por la religión.
Te voy a enseñar unas pautas para que dejes de sabotearte:
1.- Detecta tus autolimitaciones
Frases del tipo: “no soy capaz”, “esto es muy difícil”, “eso es para los ricos”, “no sirvo para eso”…..ahí están tus autolimitaciones.
Detecta cuales son las tuyas y cámbialas a positivo, ya que si te lo crees será más fácil que entres en acción.
Todos somos capaces y tenemos posibilidades para llegar a nuestros objetivos, todo es cuestión de entrenamiento y ponerse manos a la obra.
2.- Entra en acción
Ahora que has detectado tus autolimitaciones, y las has transformado en positivo.
Vive según esas frases, créetelas y vívelas. Si intentas vivir esas nuevas afirmaciones, es más fácil que te las creas. Se trata de comportarte como si ya hubieras conseguido tus objetivos.
Deja a un lado las afirmaciones del tipo: “pero eso es vivir en una mentira”, porque cuando nos creemos algo, acaba siendo verdad.
Acostúmbrate a cuestionar todas las afirmaciones que dice la tradición, y plantéate si realmente son ciertas del todo, sin ninguna excepción, o si realmente sirvieron en algún tiempo pero ahora no.
Además si te das cuenta en la misma tradición hay refranes que son opuestos.
3.- Entrena las habilidades necesarias
Acaso un campeón olímpico, ¿podía haber ganado sin haber entrenado?, ¿Cuál es la verdad?, ¿es un campeón o no lo es?.
El no tener una habilidad ahora, no quiere decir que no puedas adquirirla, y todas las habilidades se pueden adquirir con entrenamiento.
Entrénate en las habilidades necesarias para conseguir tus metas.
Estas estrategias son las que yo usé y con las que conseguí eliminar mis autolimitaciones. Elimínalas tú también.
Ana Zabaleta Arrese
"La Coach de la Empresaria"
www.coachdelaempresaria.com
Sobre la autora:
Ana Zabaleta, “La Coach de la Empresaria”, te enseña técnicas para sacar más rendimiento a tu negocio y en tu vida personal. Si quieres dedicarle el tiempo justo a tu negocio, disfrutar de tu familia y sacar el máximo partido de cada cosa que empresas, visita ahora www.coachdelaempresaria.com para recibir más tips GRATIS.
Retrieved from "http://www.articuloz.com/autosuperacion-articulos/como-evitar-el-autosabotaje-931297.html"
(Articuloz SC #931297)
Ana Zabaleta
Ana Zabaleta - Sobre el Autor:
Sobre la autora: Ana Zabaleta, “La Coach de la Empresaria”,
Es una pena porque a causa de no creerte capaz o merecedora de tus ilusiones, tú misma te generas los obstáculos necesarios para no conseguirlos.
Nos pasa a todas, tenemos una tendencia al sufrimiento que es esencialmente cultural y nos viene dada por la religión.
Te voy a enseñar unas pautas para que dejes de sabotearte:
1.- Detecta tus autolimitaciones
Frases del tipo: “no soy capaz”, “esto es muy difícil”, “eso es para los ricos”, “no sirvo para eso”…..ahí están tus autolimitaciones.
Detecta cuales son las tuyas y cámbialas a positivo, ya que si te lo crees será más fácil que entres en acción.
Todos somos capaces y tenemos posibilidades para llegar a nuestros objetivos, todo es cuestión de entrenamiento y ponerse manos a la obra.
2.- Entra en acción
Ahora que has detectado tus autolimitaciones, y las has transformado en positivo.
Vive según esas frases, créetelas y vívelas. Si intentas vivir esas nuevas afirmaciones, es más fácil que te las creas. Se trata de comportarte como si ya hubieras conseguido tus objetivos.
Deja a un lado las afirmaciones del tipo: “pero eso es vivir en una mentira”, porque cuando nos creemos algo, acaba siendo verdad.
Acostúmbrate a cuestionar todas las afirmaciones que dice la tradición, y plantéate si realmente son ciertas del todo, sin ninguna excepción, o si realmente sirvieron en algún tiempo pero ahora no.
Además si te das cuenta en la misma tradición hay refranes que son opuestos.
3.- Entrena las habilidades necesarias
Acaso un campeón olímpico, ¿podía haber ganado sin haber entrenado?, ¿Cuál es la verdad?, ¿es un campeón o no lo es?.
El no tener una habilidad ahora, no quiere decir que no puedas adquirirla, y todas las habilidades se pueden adquirir con entrenamiento.
Entrénate en las habilidades necesarias para conseguir tus metas.
Estas estrategias son las que yo usé y con las que conseguí eliminar mis autolimitaciones. Elimínalas tú también.
Ana Zabaleta Arrese
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Sobre la autora:
Ana Zabaleta, “La Coach de la Empresaria”, te enseña técnicas para sacar más rendimiento a tu negocio y en tu vida personal. Si quieres dedicarle el tiempo justo a tu negocio, disfrutar de tu familia y sacar el máximo partido de cada cosa que empresas, visita ahora www.coachdelaempresaria.com para recibir más tips GRATIS.
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Ana Zabaleta
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